Pasadas las dos de la mañana, Néstor Kirchner dio la cara y reconoció la dura derrota que sufrió en la Provincia de Buenos Aires ante la Unión-PRO. Abatido, el ex presidente abrió su discurso: “Bueno, hemos perdido por muy poquito. Hemos luchado con toda dignidad en la Provincia de Buenos Aires”.

“Perdimos por 1 ó 1,5 puntos y no tenemos ningún problema de reconocerlo“, sostuvo Néstor Kirchner en su conferencia de prensa en el Hotel Intercontinental. “Los responsables que escribieron durante tanto tiempo el tema del fraude ven que nosotros volvimos a demostrar la cristalinidad que tenemos”, explicó.

“Ha sido una elección muy pareja en Buenos Aires, aunque las elecciones, como siempre digo, también se ganan por un voto. Estuvimos muy cerca. Fue una situación de mucha paridad en la que influyeron algunas circunstancias que deben ser evaluadas con mucha tranquilidad”, explicó.

Además, intentó mostrarse fortalecido a través de sus palabras. “Estamos absolutamente preparados para seguir trabajando y construyendo, administrando a la Argentina”, a la vez que llamó a “profundizar y respetar la gobernabilidad”.

Sin embargo, el ex presidente dijo que no hubo “grandes ganadores. En Capital Federal, la elección del PRO es bastante pobre. Fue una elección muy equilibrada, donde la gente opinó democráticamente”. Y disparó contra la oposición: “Todas aquellas fuerzas que dijeron que era importante que estuviera dividido el Congreso ahora lo tendrán que demostrar”.

“El Congreso tiene que funcionar. Todas las fuerzas políticas deben tener ahora la madurez para garantizar la gobernabilidad. Profundizaremos el trabajo, la convivencia, el mejoramiento del país. Las elecciones son compulsas democráticas. Ahora haremos una evaluación para mejorar todos los instrumentos para mejorar la gobernabilidad. Los dirigentes deben ser muy responsables”, sostuvo Néstor Kirchner.

Molesto, pidió silencio más de una vez. E incluso se guardó una ironía para el cronista de América, cuyo dueño es justamente Francisco de Narváez. “¿De dónde sos?”, preguntó Kirchner. “De América”, repitió el periodista, a lo que siguió un “ah” socarrón por parte del ex presidente.

A su vez, esquivó la polémica que el Gobierno de su esposa tuvo con el campo: “Fuimos muy claros en la campaña”, se limitó a responder.

“¿Qué me dijo la Presidente? Me dio un beso. A veces, un gesto de amor vale más que mil palabras“, concluyó.

“Nosotros estamos extremadamente satisfechos. Y ya estamos trabajando para ser alternativa en el 2011”, cerró su discurso junto a Daniel Scioli, Sergio Massa, Florencio Randazzo y Alberto Balestrini.

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